El escándalo en torno a la cuenta de Elmo ha dejado una marca indeleble en la imagen pública de Plaza Sésamo.Este incidente, ocurrido el 13 de julio, surgió cuando un hacker comprometió la cuenta oficial de Elmo en la plataforma X y publicó mensajes inaceptables de carácter antisemita y racista, contradiciendo el mensaje optimista y educativo que la querida franquicia ha promovido durante décadas.


