Cada año, unas cincuenta niñas de comunidades mayas en Guatemala, particularmente de Sololá, ingresan al Colegio Impacto MAIA, un centro que no solo transforma sus vidas, sino que también impacta a sus familias y por ende a su comunidad.En Sololá, donde el 75% de la población vive con menos de dos dólares al día y el 96% pertenece a comunidades indígenas, la educación es un bien escaso.


