Entre 1852 y 1953, la Guayana Francesa funcionó como un "bagne", es decir, una colonia penal donde Francia enviaba a más de 70,000 reclusos de diversas partes de su imperio.Este oscuro capítulo de la historia dejó una profunda huella en la memoria de los francoguayaneses, quienes viven hoy con los ecos de un pasado doloroso.


