El reciente paro nacional convocado por los sindicatos más poderosos del país dejó al Gobierno del presidente Gustavo Petro en una encrucijada, con resultados que revelan la desconexión entre las élites sindicales y la ciudadanía.A pesar de que la convocatoria anunciaba una fuerte movilización en busca de una Consulta Popular y una reforma laboral directa, la realidad fue muy distinta.


