El 9 de enero de 2024, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa tomó una decisión histórica al declarar la existencia de un conflicto armado interno, lo que llevó a ordenar a las fuerzas armadas la neutralización de 22 grupos de crimen organizado.Esta declaratoria se inscribe en un contexto de creciente violencia en el país, que en 2025 reportó un alarmante incremento del 30,48% en homicidios en comparación con el año anterior, alcanzando un total de 9.216 muertes violentas.


