La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de eliminar a Colombia de la lista de naciones que luchan contra el narcotráfico ha generado un enfriamiento significativo en las relaciones bilaterales, marcando un hito inédito en tres décadas de cooperación.El presidente Donald Trump, a pesar de reconocer que Colombia no ha cumplido con sus obligaciones en el control de drogas, otorgó una exención a las sanciones que habrían significado drásticos recortes en la ayuda estadounidense.


