Un jurado de 12 miembros halló culpable este lunes a la australiana Erin Patterson de tres delitos de asesinato y uno de intento de asesinato, en un caso que ha acaparado la atención mediática tanto a nivel nacional como internacional.Patterson, de 50 años, fue acusada de servir un banquete mortal con solomillos Wellington preparados con setas venenosas a sus familiares, lo que resultó en la muerte de tres de ellos.


