La presidenta encargada del régimen en Venezuela, Delcy Rodríguez, ha hecho un llamado urgente al rey británico Carlos III, solicitando la liberación del oro y fondos bloqueados en el Banco de Inglaterra. Durante una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión, Rodríguez declaró que la medida busca aprovechar estos recursos para atender la devastadora situación ocasionada por los recientes sismos que han dejado más de 3.800 muertos. «Ese oro es de nuestro pueblo y debe estar disponible para atender las consecuencias terribles y trágicas de este doble terremoto», insistió la mandataria en sus declaraciones, enfatizando la necesidad de recursos para una respuesta efectiva ante la crisis humanitaria.
Además de la solicitud al monarca británico, Rodríguez también expuso su preocupación por las sanciones internacionales que persisten contra Venezuela, las cuales, según ella, han obstaculizado gravemente el acceso a fondos cruciales para el proceso de reconstrucción del país. En su discurso, reafirmó su demanda de un cese inmediato de estas sanciones, alegando que el estado venezolano necesita estos recursos para revitalizar sectores tan esenciales como el empleo y la educación. Rodríguez no escatimó en criticar las restricciones que suponen un obstáculo para la recuperación nacional, especialmente tras las últimas tragedias.
En otro frente, la presidenta encargada reveló que había mantenido conversaciones el martes con Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), en un intento por facilitar el acceso a los recursos bloqueados de Venezuela que el organismo tiene en su poder. «Venezuela tiene recursos con qué recuperarse y levantarse», dijo Rodríguez, destacando la importancia de que el país pueda acceder a mecanismos financieros internacionales que respalden su proceso de recuperación tras la emergencia ocasionada por los terremotos.
A pesar de un reciente alivio de sanciones por parte de Estados Unidos, el ambiente de restricciones estructurales persiste, con fondos y bienes del Estado venezolano, incluyendo reservas de oro valoradas en aproximadamente 2.000 millones de dólares y activos de Citgo, aún bajo control externo. La situación económica en Venezuela se ha vuelto angustiante tras los recientes desastres naturales, lo que llevó al jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, a instar a una flexibilización de las sanciones, señalando que estas deben ser reconsideradas para no inhibir la llegada de la ayuda humanitaria y las iniciativas de reconstrucción.
En un contexto más amplio, un grupo de 113 economistas y académicos han solicitado al Gobierno estadounidense que levante las sanciones impuestas a Venezuela, argumentando que éstas son un obstáculo importante en la lucha del país por hacer frente a la tragedia ocasionada por los terremotos. La comunidad internacional observa atentamente cómo el país caribeño intenta superar esta crisis, con expectativas de que un enfoque más cooperativo, tanto por parte de Estados Unidos como de otros actores internacionales, pueda facilitar una recuperación sostenible en medio de la tragedia.



















