El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, causó revuelo durante una entrevista con el popular youtuber español David Cánovas Martínez, conocido como ‘The Grefg’. Durante la conversación, Bukele expresó su deseo de gobernar el país centroamericano por «diez años más», aunque se apresuró a aclarar que esto es solo un deseo personal y no una certeza política. «No me gustaría irme ahorita, pero vamos a ver qué dice Dios, mi familia y el país», dijo el mandatario en la entrevista realizada en la Casa Presidencial de San Salvador. Este tipo de declaraciones son infrecuentes en Bukele, quien generalmente evita dar entrevistas a medios locales.
El enfoque de Bukele sobre su futuro político es significativo en el contexto de su carrera y del clima político en El Salvador. Bukele, quien asumió la presidencia en 2019, ha sido una figura polarizadora, siendo amado por algunos por sus políticas de seguridad y desafiado por otros por sus métodos autoritarios. Debido a las recientes reformas constitucionales que permiten la reelección inmediata, el presidente ha abierto la puerta a la posibilidad de extender su mandato más allá de 2027, año en que parece que debería concluir su actual período presidencial.
La Asamblea Legislativa, compuesta mayoritariamente por miembros del partido Nuevas Ideas que lidera Bukele, aprobó una reforma que le permitiría a él optar por un tercer mandato consecutivo, algo que con anterioridad era prohibido por la Constitución salvadoreña. La rápida aprobación de esta reforma, llevada a cabo en un solo día sin un debate profundo, ha suscitado críticas y preocupaciones sobre la salud de la democracia en El Salvador. Bukele, sin embargo, defendió esta medida citando que un alto porcentaje de países desarrollados permiten la reelección indefinida.
«El 90% de los países desarrollados permiten la reelección indefinida de su jefe de gobierno, y nadie se inmuta», argumentó Bukele, reflejando su punto de vista de que la crítica a su administración es un fenómeno que solo ocurre en su país. Esta afirmación ha sido vista como un intento de justificar su ambición política ante detractores tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, muchos analistas advierten que la concentración de poder en su administración podría erosionar las instituciones democráticas en la nación.
A pesar de las controversias, Bukele sigue gozando de un elevado nivel de popularidad entre la población salvadoreña, parte de la cual lo apoya en su lucha contra la delincuencia y su enfoque de gobierno. Las elecciones presidenciales están programadas para 2027, y el Presidente debe decidir si se presentará a la reelección, lo que podría extender su mandato hasta 2033. La agenda del gobierno y su arreglo personal sobre la duración en el poder parecen estar en continuo cambio, lo que genera especulaciones sobre el futuro político de El Salvador.



















