En un paso significativo en la lucha contra el crimen organizado en Ecuador, el gobierno de Estados Unidos anunció la designación de las dos principales bandas criminales del país, Los Lobos y Los Choneros, como «organizaciones terroristas». Esta decisión fue comunicada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante su visita oficial a Quito. La inclusión de estos grupos en la lista de organizaciones terroristas permite a las autoridades estadounidenses actuar contra los activos y propiedades de cualquier persona asociada a ellos, además de facilitar la colaboración en inteligencia entre Washington y el gobierno ecuatoriano. Este anuncio llega en un contexto de creciente violencia en Ecuador, donde el narcotráfico y la actividad criminal han provocado una crisis de seguridad sin precedentes.
La designación de Los Lobos y Los Choneros como organizaciones terroristas refleja la seriedad con la que Estados Unidos está abordando la crisis de seguridad en Ecuador. Los Lobos, con aproximadamente 8,000 integrantes, y Los Choneros, que en su apogeo contaron con entre 12,000 y 20,000 miembros, son responsables de múltiples actos de violencia, incluidos motines carcelarios que han dejado cientos de muertos. Actualmente, se estima que Ecuador es una de las principales rutas de tráfico de cocaína hacia el mundo, con el 70% del volumen total de esta droga transcurriendo por su territorio. La designación busca enfrentar no solo el narcotráfico, sino también el impacto de estas organizaciones en la política y la sociedad ecuatoriana.
Rubio, en su declaración, subrayó la importancia de la seguridad para hacer progresos económicos, una preocupación que comparten tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa. Durante su visita, anunció una ayuda de US$13,5 millones en seguridad y US$6 millones en tecnología de drones. La cooperación internacional es crucial para Noboa, quien ha hecho de la lucha contra la criminalidad uno de los pilares de su gestión. Además, se discutió la posibilidad de que Ecuador reciba solicitantes de asilo a cambio de la colaboración en la lucha contra el narcotráfico, aunque no se han proporcionado detalles sobre cuántos recibirán ni las condiciones específicas.
Los Lobos y Los Choneros han demostrado una notable adaptabilidad, expandiendo sus operaciones más allá del tráfico de drogas hacia la extorsión y la extracción ilegal de recursos naturales, como el oro. La media local reporta que Los Lobos exigen un «impuesto» a los mineros ilegales, lo que subraya su presencia en el crimen organizado incluso en actividades más allá del narcotráfico. A medida que estas bandas se han vinculado con carteles mexicanos y grupos guerrilleros colombianos, su influencia y capacidad para generar violencia se han incrementado, lo que ha llevado a un deterioro de la seguridad y una crisis social en Ecuador.
Las bandas, especialmente Los Choneros, han sido responsables de múltiples actos de violencia política, incluyendo el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio. Este contexto ha llevado al gobierno ecuatoriano a solicitar apoyo internacional y a explorar cambios constitucionales que permitan la instalación de bases militares extranjeras en el país. La extradición reciente del líder de Los Choneros, «Fito», a Estados Unidos por múltiples crímenes es un indicador del nuevo enfoque del gobierno de Noboa en la lucha contra el crimen organizado, marcando un cambio en la estrategia de colaboración con Estados Unidos y abriendo un nuevo capítulo en la intensa batalla contra el narcotráfico en la región.












