En una reciente declaración, el viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, enfatizó que la incursión de una lancha rápida con diez individuos armados a bordo en aguas cubanas fue un claro «intento de infiltración con fines terroristas». El suceso, que resultó tristemente en la muerte de cuatro de los ocupantes del barco, ha llevado al Gobierno cubano a establecer una comunicación constante con las autoridades de EE.UU. para esclarecer los hechos. Según De Cossío, la administración estadounidense ha demostrado disposición a cooperar con las autoridades cubanas en la investigación de este incidente.
La intervención de las tropas guardafronteras cubanas ocurrió cuando detectaron la lancha rápida proveniente de EE.UU. e intentaron detenerla para su identificación. Los disparos provenientes del barco provocaron un intercambio de fuego que dejó como resultado cuatro fallecidos y seis heridos, además del comandante de la embarcación cubana que requirió asistencia médica. Las autoridades cubanas se incautaron de un arsenal que incluía fusiles de asalto, pistolas y otros equipos militares, lo que alimenta las afirmaciones sobre la naturaleza terrorista del incidente.
Carlos Fernández de Cossío ha revelado la identidad de los ocupantes de la lancha, quienes son todos cubanos residentes en EE.UU. Los muertos fueron identificados como Pavel Peña, Manuel Ortega Casanova, Levian Padrón Guevara y Héctor Juan Cruz Correa. Entre los heridos se encuentran Cristian Ernesto Acosta Guevara y Conrado Galindo Sariol, entre otros. La identificación de las víctimas se realizó rápidamente, desvirtuando inicialmente la confusión que señalaba a uno de ellos como Rolando Roberto Azcorra Consuegra.
El viceministro también ha denunciado que este incidente no es aislado, señalando que durante seis décadas, Cuba ha sido víctima de numerosos actos terroristas, muchos de los cuales han sido planeados en EE.UU. De Cossío apuntó que estos ataques son fomentados por grupos anticubanos que actúan con un sentimiento desmedido de impunidad, debido a la falta de acción por parte de las autoridades estadounidenses. Además, destacó que dos de los implicados en la lancha rápida ya figuraban en la lista de terroristas elaborada por el Gobierno cubano.
Para finalizar, De Cossío reafirmó el compromiso de Cuba en la lucha contra el terrorismo y su responsabilidad en la protección de sus aguas territoriales, lo cual, según él, está en conformidad con el derecho internacional. Este compromiso es clave para salvaguardar la soberanía y el bienestar del pueblo cubano. El viceministro concluyó su declaración subrayando la importancia de este tipo de acciones como parte esencial de la defensa nacional del estado cubano.

















