El gobierno argentino ha anunciado la declaración de una «emergencia ígnea» en cuatro provincias de la Patagonia como respuesta a los devastadores incendios forestales que han arrasado con decenas de miles de hectáreas desde el inicio del verano austral. Esta decisión, que será formalizada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, busca agilizar la colaboración entre diferentes organismos provinciales y nacionales en la lucha contra las llamas que amenazan áreas pobladas, especialmente en la provincia de Chubut.
Entre los focos de incendio más críticos se encuentra el Parque Nacional Los Alerces, un entorno natural valioso que alberga bosques andinos y lagos de origen glaciar. Según los últimos reportes, más de 20,000 hectáreas de este parque han sido consumidas por el fuego. A pesar de la llegada de lluvias recientes que han proporcionado un respiro temporal para los brigadistas, estas no son suficientes para extinguir por completo las llamas. Ignacio Cabello, subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, resaltó que aunque las condiciones climáticas son más favorables, la situación sigue siendo crítica.
En el esfuerzo para combatir el fuego, cerca de 450 brigadistas y 19 equipos aéreos se encuentran operando en el terreno. La situación ha llevado al gobierno a destinar alrededor de 87 millones de dólares para apoyar a los bomberos voluntarios que están en primera línea de la batalla contra los incendios. Estos recursos serán fundamentales para asegurar que los brigadistas cuenten con el equipamiento y los medios necesarios para enfrentar la emergencia.
El incendio también ha afectado a otras provincias patagónicas como Río Negro, Neuquén y La Pampa, donde las autoridades locales han expresado su creciente preocupación por el avance del fuego y sus posibles consecuencias ecológicas y económicas. En Río Negro, por ejemplo, el incendio ha abarcado unas 22,300 hectáreas cerca de Puerto Patriada, aunque se informó que está contenido en un 85%. Sin embargo, la amenaza sigue latente, y los expertos advierten sobre la necesidad de intensificar los esfuerzos para evitar que las llamas se propagen aún más.
La declaración de emergencia ígnea responde a un llamado de los gobernadores de las provincias afectadas, quienes han solicitado medidas urgentes para mitigar el impacto de los incendios. Con el decreto que se espera ser publicado, se busca coordinar los esfuerzos y maximizar los recursos en la lucha contra estos devastadores incendios forestales que afectan a una región tan importante y vulnerable como es la Patagonia argentina.


















