Caracas, 28 de mayo (Prensa Latina) – Ángel Rodríguez, presidente del Grupo Parlamentario Venezolano del Parlamento de América Latina y el Caribe (Parlatino), expresó su fuerte rechazo a las declaraciones del gobierno canadiense, las cuales critican las elecciones celebradas en el país el pasado domingo. Durante una conferencia de prensa, Rodríguez calificó estas declaraciones como un intento de deslegitimar un proceso electoral que representa de manera auténtica la voluntad del pueblo venezolano. Su postura reafirma la importancia de la soberanía nacional y la resistencia ante la desinformación internacional.
El líder parlamentario subrayó que las elecciones en Venezuela no solo fueron transparentes, sino que cumplieron con altos estándares democráticos, evidenciados por la presencia de más de 400 observadores internacionales que verificaron el proceso. Enfatizó la necesidad de que actores externos se abstengan de emitir juicios sin fundamento, ya que esto puede incentivar la desconfianza en el sistema democrático. Rodríguez insistió en que el respaldo internacional debe estar encaminado a promover la paz y la autonomía del país, y no a sembrar discordia.
Rodríguez también evidenció la masiva participación ciudadana como un indicador de confianza en el sistema electoral venezolano. Con una gran cantidad de votantes acudiendo a las urnas, se evidenció la voluntad del pueblo por continuar en el camino de la democracia y la justicia social. «Este acto electoral es un testimonio del trabajo constante y la dedicación que hemos puesto en construir un futuro mejor para todos los venezolanos», manifestó.
En su discurso, el presidente de Parlatino-Venezuela no solo defendió el proceso electoral, sino que también hizo un llamado a la comunidad internacional para que respete la soberanía de Venezuela. Rodríguez afirmó que el país está comprometido con la consolidación de su democracia y que cualquier intento de interferencia externa podría significar un retroceso en los avances logrados. Por ello, instó a los países del mundo a apoyar las iniciativas que fortalezcan la institucionalidad en Venezuela.
Finalmente, el rechazo a las declaraciones del gobierno canadiense se alinea con un sentimiento creciente en otras naciones de América Latina que defienden el derecho de cada país a determinar su propio camino democrático. Rodríguez concluyó su intervención recalcando que el futuro de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos, sin intromisiones externas que pongan en peligro la estabilidad y autonomía de la nación.

















