La presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Costa Rica ha adquirido una visibilidad alarmante en los últimos años, evidenciada por episodios que van desde la aparición de grafitis referenciales hasta la incautación de grandes cargamentos de drogas. Según informes del Diario Extra, las autoridades costarricenses están monitoreando de cerca las posibles conexiones entre el CJNG y grupos criminales locales. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha documentado cómo Costa Rica ha emergido como un punto estratégico para el almacenamiento y la distribución de narcóticos, lo que pone de manifiesto el potencial de la nación como eje de operaciones para organizaciones delictivas internacionales.
Un episodio particularmente inquietante ocurrió en marzo de 2025, cuando un grafiti que hacía alusión a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», fue encontrado en la autopista General Cañas en San José. Este acto, divulgado por Marcelo Solano, director de la Policía Municipal de San José, generó una ola de preocupación debido a su clara referencia a la figura del líder del CJNG. La aparición de estas pintas ha suscitado una serie de especulaciones sobre la influencia y el impacto del cártel en el ámbito local, con algunas teorías sugiriendo que bandas nacionales podrían estar utilizando su simbolismo para intimidar a rivales y ostentar conexiones con el reconocido cártel mexicano.
Sin embargo, no solo la señalización física del CJNG ha alarmado a las autoridades, sino también la escalofriante cantidad de drogas que se han incautado recientemente. El 16 de agosto de 2026, las fuerzas policiales lograron decomisar casi una tonelada de cocaína en La Guácima de Alajuela, un cargamento que se atribuye directamente al CJNG. Este acto fue resultado de semanas de vigilancia impulsadas por inteligencia proporcionada por la DEA, destacando la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico. La primera intervención ocurrió un día antes, cuando un vehículo fue interceptado, revelando 66 kg de cocaína ocultos en su interior.
Los esfuerzos por contener el avance del CJNG en la región han revelado redes más amplias que operan a nivel internacional. En octubre de 2025, se reportó que autoridades en los Países Bajos habían confiscado 583 kilos de cocaína, junto con metanfetaminas, que se encontraban ocultos en maquinaria industrial y cuya procedencia se ubicaba en un contenedor desde Costa Rica. Las investigaciones conectaron este cargamento con la red asociada al CJNG y revelaron el puerto de Moín como uno de los puntos de salida críticos en estas operaciones ilícitas.
La colaboración entre Colombia y Costa Rica también ha sido crucial en la reciente lucha contra el narcotráfico. El 14 de junio de 2026, se llevó a cabo una operación que resultó en la interceptación de un semisumergible frente a Cabo Matapalo, el cual transportaba 2.6 toneladas de cocaína vinculadas al CJNG. Este tipo de decomisos subraya el estratégico papel de Costa Rica dentro de las dinámicas de tráfico de drogas en la región, gracias a su posicionamiento geográfico y sus accesos portuarios. Mientras tanto, los cuerpos de seguridad nacionales siguen reforzando sus esfuerzos para desmantelar estas redes complejas y sus allegadas conexiones internacionales.



















