La expresidenta chilena Michelle Bachelet ha sido oficialmente inscrita como candidata para el puesto de secretaria general de la ONU, un hecho que marca un hito en la historia política de Chile y de la representación femenina en la organización. Con 73 años y una sólida carrera profesional como pediatra, Bachelet no solo es la primera mujer en asumir la presidencia de Chile, sino que también ha tenido un papel significativo en el ámbito internacional, habiendo servido como directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
El anuncio fue realizado por el actual presidente de Chile, Gabriel Boric, durante una conferencia de prensa en el palacio presidencial el lunes 2 de febrero de 2026. Boric destacó que la candidatura de Bachelet será presentada junto a los gobiernos de Brasil y México, enfatizando la importancia de contar con una mujer en un cargo que, en sus 80 años de historia, nunca ha tenido una representante femenina. Este respaldo conjunto de países hermanos refuerza la intención de promover la equidad de género a nivel internacional.
Bachelet se convierte así en una de las principales contendientes para suceder al actual secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien concluirá su segundo mandato a finales de diciembre de 2026. En sus declaraciones, Bachelet expresó su honor por ser propuesta para este prestigioso cargo y reconoció la gran responsabilidad que ello conlleva. La exmandataria chilena subrayó la necesidad de una voz femenina en la gestión de la ONU, resaltando la escasa representación de mujeres en posiciones de alto nivel dentro de la organización.
A lo largo de los últimos años, y en consonancia con las dinámicas políticas actuales, las expectativas por una mujer en la Secretaría General de la ONU han crecido. Desde 1982, solo un representante de América Latina, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, ha ocupado el cargo, lo que ha despertado un llamado a la diversificación y la inclusión. Además de Bachelet, otras candidatas latinoamericanas como Rebeca Grynspan y Alicia Bárcena también están en la contienda, lo que refleja una competencia fuerte y relevante entre mujeres destacadas en el ámbito político.
La candidatura de Bachelet se enmarca en una práctica no reglamentada que, aunque no siempre se cumple, sugiere que la secretaría general debería rotarse entre las diferentes regiones del mundo. Este ciclo, según los analistas, implica que es momento para que América Latina, y especialmente una mujer, tome la rienda de esta importante posición. En un contexto mundial donde la igualdad de género se ha convertido en un tema crucial, la posible elección de Bachelet no solo abriría puertas para más mujeres en roles de liderazgo, sino que también podría cambiar la narrativa sobre América Latina en el escenario internacional.


















