El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, solicitó a los panameños mantener la calma ante los rumores que surgen desde Washington, donde se afirma que el gobierno estadounidense evalúa «opciones militares» para asegurar el control del Canal de Panamá. En declaraciones a la prensa, Martínez-Acha reafirmó la postura del gobierno panameño en defensa de su soberanía, subrayando que «el canal es de los panameños» y que cualquier convocatoria a la defensa del mismo por parte de otros países sólo puede surgir de Panamá. Estas afirmaciones buscan tranquilizar a la población ante la creciente preocupación sobre la intromisión estadounidense en los asuntos panameños.
La preocupación por parte de Washington se ha intensificado en el contexto de un informe de NBC News que cita a funcionarios del gobierno de Donald Trump, quienes reafirman que el Comando Sur está desarrollando planes para aumentar la presencia militar en Panamá. Esta medida se enmarca dentro de un objetivo más amplio de asegurar que los intereses de Estados Unidos se mantengan firmes en el Canal interoceánico, especialmente ante el crecimiento de la influencia de China en la región. Los planes incluyen desde garantizar la operación segura de barcos estadounidenses hasta considerar el restablecimiento del control total sobre el canal por parte de EE.UU.
La administración Trump ha mostrado un interés renovado en el Canal de Panamá desde que asumió el poder, con el presidente Trump mencionando en varias ocasiones un deseo de «recuperar» el canal, que fue devuelto a Panamá en 1999. En este sentido, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realizó visitas a Panamá para discutir la cooperación entre ambas naciones, y se ha dado a conocer que la administración está considerando el uso militár de EE.UU. para garantizar los puertos existentes y la operación del canal, aunque se indica que estas acciones dependerán de la aceptación de las fuerzas de seguridad panameñas.
En medio de estas tensiones, el presidente panameño, Raúl Mulino, ha estado trabajando en el fortalecimiento de las relaciones con EE.UU., no solo en el ámbito de la seguridad del canal, sino también en el control de la migración indocumentada. Mulino señaló que ha logrado cerrar centros migratorios y reportó una significativa disminución de migrantes en la zona del Darién, un punto crítico que ha visto el paso de más de un millón de migrantes en la última década. Este enfoque en la regulación de la migración se ha alineado con las presiones de EE.UU. para mejorar la seguridad regional.
A medida que la situación evoluciona, la mirada de Panamá se centra en mantener su soberanía mientras enfrenta presiones externas. La administración de Mulino ha resaltado la importancia de su independencia en la operación del canal, mientras busca equilibrar las expectativas de cooperación con EE.UU. En los próximos días, se espera la visita del secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, lo que podría traer nuevas dinámicas a la relación bilaterial y las discusiones sobre el canal. La tensión entre las aspiraciones estadounidenses y la soberanía panameña sigue siendo un tema candente en la agenda política y económica de la región.












