El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, convocó este lunes a un comité de emergencia para enfrentar las secuelas del terremoto de magnitud 7.4 que devastó gran parte del país. En un claro gesto de liderazgo, el mandatario anunció que viajará a Pereira, una de las ciudades más afectadas por el sismo, para brindar apoyo a los damnificados. En un mensaje publicado en X, de la Espriella aseguró: “He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados”, enfatizando que el Estado está presente y actuando para mitigar la crisis generada por el temblor.
El sismo ocurrió a las 07:34 hora local, con su epicentro localizado en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, según información proporcionada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). Las reacciones de los habitantes fueron de sorpresa y temor, ya que el terremoto fue sentido con gran fuerza en diversas ciudades del país. En Cali, donde el presidente asumió su cargo apenas hace tres días, se reportaron al menos veinte edificios derrumbados, lo que refleja la magnitud de la emergencia que enfrenta el país.
En Quibdó, la capital del Chocó y el área más cercana al epicentro, las autoridades han confirmado que hay varias personas heridas y severos daños estructurales en edificaciones. Además, el temblor afectó notablemente a otras ciudades del occidente y centro del país, incluyendo Pereira, Manizales y Cali, donde se han registrado daños considerables. La primera respuesta de las autoridades locales se ha centrado en garantizar la seguridad de los ciudadanos y la evaluación de los daños.
El vicepresidente del Gobierno colombiano, José Manuel Restrepo, también se pronunció ante la emergencia, expresando su solidaridad con las familias afectadas. En su comunicado en X, Restrepo indicó que “en este momento, lo más importante es proteger la vida, rescatar a quienes permanecen atrapados, atender a los heridos y llevar ayuda a las comunidades más golpeadas”. Este llamado a la acción se produce mientras las autoridades realizan labores continuas de evaluación de daños y atención a los afectados, en un esfuerzo por restaurar la normalidad en las regiones impactadas.
A medida que avanza la situación, se espera que el gobierno implemente medidas inmediatas para ayudar a las comunidades más vulnerables. La colectividad ha comenzado a organizarse para proporcionar apoyo a los afectados, reflejando una notable unión en tiempos de crisis. La atención se centrará en ofrecer ayuda humanitaria, atención médica y rehabilitación de infraestructuras, recordando a todos que, como lo afirmó el presidente, “no están solos”. La recuperación de Colombia tras este desastre natural requerirá del esfuerzo conjunto de las autoridades y de la sociedad civil.



















