El papa León XIV ha compartido su visión sobre la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la sociedad durante la presentación de su encíclica «Magnifica humanitas». En su discurso, el pontífice advirtió que la IA está transformando diversos aspectos de nuestras vidas, incluyendo la forma en que se llevan a cabo los conflictos. Reconociendo su responsabilidad, el papa destacó la necesidad de la Iglesia de abordar este asunto, enfatizando que el avance de la tecnología no debe comprometer la dignidad humana. En un llamado a la acción, León XIV hizo un urgente pedido de reflexión y responsabilidad tanto a los líderes religiosos como a los ciudadanos en general.
En un momento conmovedor de su encíclica, León XIV pidió perdón en nombre de la Iglesia católica por su tardía condena de la esclavitud, un tema que ha dejado cicatrices profundas en la humanidad. El papa recordó que fue solo en el siglo XIX, con León XIII, que la Iglesia realizó una condena formal de este flagelo. «No reaccionar con firmeza ante las nuevas formas de esclavitud que pueden surgir debido a la IA es, en cierta medida, hacerse cómplice de las injusticias del pasado», subrayó, reflejando un deseo de aprendizaje y mejora. León XIV enfatizó que reconocer estos errores es fundamental para no repetirlos en el futuro.”},{
El papa León XIV también subrayó la necesidad de la transparencia y responsabilidad dentro de la Iglesia, reconociendo que no siempre ha afrontado con claridad los abusos perpetrados por algunos de sus miembros. Mencionó que el sufrimiento causado por estos abusos ha sido doloroso y vergonzoso, y que la Iglesia necesita aprender de estas experiencias para evitar que se repitan. Durante su discurso, valoró el papel clave que los periodistas comprometidos con la verdad han desempeñado al destapar estos escándalos, subrayando que dicha transparencia debe ser una responsabilidad interna, sin esperar que otros obliguen a la Iglesia a enfrentar sus propias realidades incómodas.
En su encíclica, León XIV ha instado a que la inteligencia artificial sea «desarmada» y utilizada de manera que promueva el bien común, en lugar de dominación y exclusión. El papa reivindicó que, al igual que la comunidad internacional ha trabajado en desarme nuclear como un paso hacia la paz, es vital que se adopten medidas para dimensionar los efectos de la IA. Reconoció que este avance tecnológico puede ofrecer grandes beneficios, pero alertó sobre sus riesgos si no se maneja con responsabilidad y un enfoque en la dignidad humana.
Finalmente, el acto de presentación de «Magnifica humanitas» contó con la participación de destacados cardenales y expertos en inteligencia artificial, quienes respaldaron el llamado del papa a actuar con discernimiento ante los retos que plantea la nueva tecnología. Elementos fundamentales de su discurso fueron la necesidad de vigilancia, atención a los contextos de exclusión que puede generar la IA y el compromiso de la Iglesia para ser parte activa en la creación de un futuro más justo y humano. La encíclica se presenta como un documento crucial para guiar a la Iglesia y sus fieles en los tiempos de cambio tecnológico actual.



















