Nueve personas fueron enviadas a prisión acusadas de formar parte de una estructura criminal conocida como «La Oficina Premium», dedicada a llevar a cabo homicidios por encargo contra extranjeros de alto perfil, según informaron las autoridades de Colombia. Este grupo, que operaba principalmente en Medellín y demás ciudades del país, es señalado de cobrar entre 400,000 y 500,000 dólares por cada ataque, una cifra que varía dependiendo del perfil de la víctima. La captura de los sospechosos se realizó en un apartamento en Medellín durante un operativo dirigido inicialmente a combatir el tráfico de armas.
Durante el operativo, los agentes de la Policía incautaron una subametralladora Ingram M11, varios revólveres y una pistola, además de un importante número de 29 teléfonos celulares, tres computadoras y dos tabletas que ahora están siendo analizadas por expertos judiciales. La información recabada se basa en una denuncia anónima que alertó a las autoridades sobre la probable implicación del grupo en al menos cuatro homicidios de extranjeros, que han incluido a un mexicano, un albanés-ecuatoriano, un estadounidense y un canadiense.
Uno de los casos más destacados es el asesinato del comerciante mexicano Horacio Pérez Ledezma, quien fue abatido mientras disfrutaba de un almuerzo en un restaurante. La gravedad de estos crímenes ha llevado a las autoridades a intensificar su búsqueda de conexiones entre este grupo delictivo y otras organizaciones criminales tanto a nivel nacional como internacional. Según indicaron los informes, es posible que «La Oficina Premium» tuviera vínculos con mafias transnacionales dedicadas al narcotráfico y a la trata de personas.
Las investigaciones continúan revelando la magnitud de la operación criminal. De acuerdo con Semana, la Fiscalía obtuvo una orden de allanamiento en el inmueble donde, supuestamente, además de operar como templo de brujería, se planeaban homicidios y se proporcionaban armas a los sicarios. Uno de los crímenes bajo indagación es el del albanés-ecuatoriano Artur Tushi, que fue asesinado con once disparos cerca del centro comercial Santafé, lo que sugiere la posible existencia de redes criminales con conexiones en Albania y Ecuador.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha señalado que la estructura criminal podría estar detrás de homicidios también en México, República Dominicana y Chile. La investigación ha determinado que algunos de los teléfonos incautados contenían líneas internacionales y documentos relacionados con Estados Unidos, lo que ha permitido establecer canales de cooperación con las autoridades de ese país. Por último, las armas decomisadas serán sometidas a un análisis balístico para comprobar si han sido usadas en otros asesinatos en Medellín y el Valle de Aburrá en años recientes, subrayando así el trabajo continuo de las autoridades en la lucha contra la criminalidad organizada.


















