Cuba enfrenta una creciente presión debido a la reciente suspensión de vuelos por parte de tres aerolíneas canadienses, particularmente Air Canada, Air Transat y WestJet. La razón detrás de esta decisión es la grave escasez de combustible que afecta a la nación caribeña, un problema que ha aumentado las preocupaciones sobre el turismo, un sector fundamental para la economía cubana. Las aerolíneas han dejado claro que no pueden operar sin combustible, y esta situación marca un nuevo revés para una industria que se ha visto afectada por múltiples crisis en los últimos años.
Además de la suspensión de vuelos canadienses, la situación se agrava, ya que la Agencia Federal del Transporte Aéreo de Rusia ha anunciado la evacuación de turistas rusos que se encuentran en Cuba, mientras que varias aerolíneas rusas también han comenzado a cancelar sus vuelos hacia la isla. Esta acción coincide con una advertencia del gobierno de Alemania, que ha instado a sus ciudadanos a evitar viajes no esenciales a la nación cubana. La Organización de Aviación Civil Internacional ha indicado que no habrá combustible comercial disponible en los aeropuertos cubanos hasta el 11 de marzo, lo que complica aún más la operativa aérea.
La escasez de combustible es solo una cara de la crisis mucho más amplia que enfrenta Cuba. Desde hace tiempo, el país ha estado lidiando con una grave crisis económica, agravada por un embargo comercial estadounidense que lleva más de seis décadas. La situación ha sido exacerbada por la reciente pérdida de suministros de petróleo de Venezuela, después de la detención del presidente Nicolás Maduro en enero. Esto ha dejado a la isla en una posición vulnerable, ya que depende en gran medida del petróleo extranjero para mantener su economía y su capacidad de transporte.
El turismo es un pilar vital para la economía cubana, y el impacto de estas recientes cancelaciones se siente fuertemente. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), el número de turistas canadienses que visitaron Cuba cayó un 12,41% en 2025, y la cifra total de visitantes fue la más baja en dos décadas, excluyendo los años de la pandemia. En 2025, se registraron 1,8 millones de turistas, muy lejos del récord de 4,6 millones alcanzado en 2018. Las cancelaciones de vuelos agravan una situación ya precaria y amenazan con reducir aún más los ingresos en divisas que tanto necesita el país.
Air Canada, que opera vuelos semanales desde Toronto y Montreal hacia Cuba, ha informado que evacuará a aproximadamente 3,000 canadienses actualmente en la isla, marcando una clara señal del impacto inmediato en el turismo. Para la economía cubana, donde el turismo representa alrededor del 70% del producto interno bruto y una fuente esencial de ingresos, este desarrollo es preocupante. Analistas advierten que, sin un cambio en la situación de combustible y relaciones internacionales, la economía cubana seguirá enfrentando desafíos abrumadores, mientras que el turismo, su motor económico, se estanca peligrosamente.


















