Un operativo policial reciente en Montevideo impidió lo que podría haber sido el robo del siglo, un elaborado asalto bancario que sorprendió a las autoridades por su complejidad técnica. Los delincuentes habían diseñado un plan meticuloso que incluía la excavación de un túnel desde un local comercial desocupado hacia el sistema de alcantarillado, con el objetivo de acceder a un banco situado en el centro histórico de la capital uruguaya. Según un informe del Ministerio del Interior, el trabajo preliminar se había iniciado hace meses, lo que destacó la sofisticación del plan y la amenaza que habría representado para el sistema financiero del país si se hubiera llevado a cabo con éxito.
La investigación que permitió frustrar el asalto se originó el pasado 11 de septiembre, tras recibir una denuncia anónima que alertaba sobre una posible actividad delictiva relacionada con la venta de drogas. Este aviso llevó a las autoridades a establecer un hilo de conexiones que finalmente los guió hasta el local comercial, donde se había estado realizando la excavación. La sofisticación del túnel y la planificación del delito hicieron que los funcionarios consideraran que este intento podría haber tenido gravísimas consecuencias económicas para Uruguay.
Después de recolectar suficiente evidencia, la Fiscalía dirigió una serie de allanamientos que resultaron en la detención de varios sospechosos. En total, se realizaron cinco procedimientos policiales que permitieron interceptar el plan antes de que se materializara. Durante uno de estos operativos, los agentes de policía se introdujeron en el túnel utilizando cámaras corporales que emitieron imágenes impactantes de un pasadizo estrecho y oscuro. En el interior del local, se encontraron herramientas de construcción y materiales que indicaban una elaboración cuidadosa del túnel.
Las investigaciones revelaron que el túnel no se limitaba a ser una simple excavación, sino que utilizaba el sistema de alcantarillado como una ruta estratégica para acercarse al banco sin ser detectados. En los allanamientos, se incautaron importantes pruebas logísticas que incluían vehículos, palas, un dron y incluso 800 dólares en efectivo. El director de Investigaciones de la Policía Nacional, Julio Sena, confirmó que los detenidos abarcan un amplio espectro, con imputados de diversas nacionalidades, incluidos ciudadanos paraguayos, brasileños y uruguayos.
Las acusaciones contra los sospechosos van desde tentativa de hurto y asociación para delinquir hasta tráfico de estupefacientes, lo que añade una capa de complejidad a este caso. Las autoridades han subrayado lo alarmante que fue el nivel de organización del plan; de haber tenido éxito, el mismo habría causado un impacto severo en la economía nacional. Este hecho vuelve a resaltar la importancia de la vigilancia y la colaboración entre las agencias de seguridad para preservar la integridad del sistema financiero en Uruguay y prevenir futuros delitos de esta magnitud.



















