La disidente cubana Rosa María Payá ha sido elegida este viernes por la Organización de los Estados Americanos (OEA) como nueva miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), convirtiéndose en la primera cubana en ocupar este cargo. Durante la asamblea general celebrada en Antigua y Barbuda, Payá, candidata presentada por Estados Unidos, obtuvo un total de 20 votos en la primera vuelta, dos más de los necesarios para asegurar su posición. Esta elección representa un avance significativo para la defensa de los derechos humanos en América Latina y un reconocimiento de la lucha de los opositores al régimen cubano, al que Rosa María ha enfrentado abiertamente desde hace años.
En un mensaje emitido a través de la red social X, Rosa María Payá declaró que su objetivo es «servir a todos los pueblos de las Américas». La activista delineó sus prioridades, destacando la protección de los más vulnerables, la defensa de la democracia y la creación de una CIDH más eficaz y transparente. Su discurso también incluyó críticas directas a los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, a los que el senador estadounidense Marco Rubio ha calificado como «enemigos de la humanidad». Payá enfatizó el impacto negativo que estas dictaduras han tenido no solo en su país natal, sino en toda la región.
Rosa María Payá nació y creció bajo la sombra de un régimen dictatorial que, según ella, ha sido el más prolongado y sangriento de América. En su intervención, recordó cómo la tiranía cubana ha contribuido al colapso de la democracia en otras naciones, como Nicaragua y Venezuela, así como a la crisis migratoria más grave de la historia de la región. «Las Américas han pagado un muy alto precio por tolerar el régimen cubano tanto tiempo», aseveró, instando a los pueblos de la región a combatir los regímenes autoritarios que mantienen el dolor y el sufrimiento en sus sociedades.
La elección de Rosa María Payá fue respaldada por una intensa campaña del gobierno estadounidense, que busca fortalecer la oposición cubana y promover los derechos humanos en la isla. Marco Rubio, un ferviente crítico del gobierno de Cuba, destacó la “dignidad y determinación” que Payá aportará a la CIDH, al enfrentar los desafíos más grandes en la protección de los derechos fundamentales. La CIDH, que ha estado supervisando las obligaciones de derechos humanos de los Estados miembros desde su creación hace 65 años, jugará un papel crucial en la promoción de las libertades en una región que aún enfrenta numerosos retos.
Por otro lado, la elección para completar el tercer puesto de comisionado en la CIDH se encuentra en un punto muerto, entre el mexicano José Luis Caballero Ochoa y el brasileño Fabio de Sá e Silva, quienes avanzaron a la segunda ronda. México solicitó un receso para facilitar negociaciones antes de una posible tercera vuelta en la elección. Los nuevos miembros de la CIDH asumirán sus funciones en enero de 2026, para un periodo de cuatro años, una etapa que promete ser crucial para la defensa de los derechos humanos en América, marcada por la reciente elección de figuras como Rosa María Payá.












