La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de México ha anunciado el exitoso desmantelamiento de una importante red criminal dedicada al robo y comercialización ilegal de hidrocarburos, conocido popularmente como huachicol. Esta operación, llevada a cabo en tres estados, ha resultado en la detención de 32 personas y la aseguración de 12 inmuebles relacionados con este ilícito. En una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó los resultados de meses de trabajo coordinado entre varias instituciones del Gobierno, incluyendo la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, lo que permitió desarticular una de las organizaciones más relevantes en el robo de combustibles en el centro del país.
En la reciente operación, se lograron detenciones simultáneas en la Ciudad de México, el Estado de México y Querétaro, donde se encontraron evidencias de que el grupo delictivo contaba con la protección de autoridades en diferentes niveles. Durante el operativo, García Harfuch enfatizó que la desarticulación de estas redes criminales no sólo afecta sus capacidades operativas, sino que también evidencia el compromiso del actual gobierno en la lucha contra la impunidad. Este esfuerzo fue posible gracias al apoyo de los gobiernos estatales en los cateos realizados, lo que resalta la importancia de la colaboración intergubernamental en la seguridad pública.
Las acciones emprendidas por las fuerzas de seguridad resultaron en la confiscación de una considerable cantidad de equipo y vehículos utilizados para la actividad criminal. Entre los objetos asegurados se encuentran 21 tractocamiones, 14 semirremolques, múltiples pipas y una variedad de armas de fuego, así como más de 700 cartuchos. Además, se clausuraron dos tomas clandestinas y se recuperaron casi 16 millones de pesos en efectivo. Estas cifras reflejan la magnitud de la operación y la seriedad con la que se está abordando el problema del huachicol en el país, un tema que ha afectado tanto la economía como la seguridad nacional.
El éxito de esta operación se atribuye a la integración de un esfuerzo conjunto que combina inteligencia, investigación y acción coordinada entre diversas agencias del Gabinete de Seguridad. García Harfuch detalló que la utilización de tecnologías avanzadas y vigilancias aéreas y fijas fueron claves para recopilar la evidencia necesaria para llevar a cabo las detenciones y asegurar los bienes del grupo criminal. En particular, se destacan las intervenciones en el municipio de Ixtlahuaca, donde fue capturado el líder de la célula delictiva, junto con otros individuos que desempeñaban roles críticos en la operación de la red.
Además de las detenciones en Ixtlahuaca, las fuerzas de seguridad también realizaron operaciones en la alcaldía de Tlalpan, donde fue aprehendido otro de los líderes del grupo, conocido por su rol en la logística de transporte de hidrocarburos. En este contexto, se identificó un restaurante en el municipio de Polotitlán que actuaba como fachada, donde se detuvieron a varias personas y se aseguraron pipas de gas y vehículos. Esto pone de manifiesto la complejidad y el alcance del fenómeno del huachicol en México, así como la determinación del Gobierno por desmantelar estas estructuras criminales que operan en la clandestinidad.



















